Si te interesa la historia y la arqueología no debes dejar pasa la oportunidad de conocer más a fondo la cultura vettona cuando visites Ávila. Los vetones eran el pueblo celta preromano que habitaba en tierras abulenses.  Han dejado numerosos restos arquitectónicos en los distintos pueblos y ciudades de la provincia.

El castro de las Cogotas

Un castro es un típico asentamiento vetton que se caracteriza principalmente por las murallas defensivas que lo rodean.
Se encuentra en el margen izquierdo del río Adaja, al norte de Ávila, en el término municipal de Cardeñosa. La visita a este yacimiento nos llevará entre una y dos horas. Pertenece a la Segunda Edad de Hierro, aunque algunos restos de cerámicas halladas en la zona remontan su datación al Bronce Final. Las Cogotas se organizan en torno a dos recintos amurallados, cada uno de ellos cuenta con tres entradas cada uno.

La Mesa de Miranda

Está en el término municipal de Chamartín de la Sierra, en plena sierra abulense. Además del castro, en esta localidad podemos visitar un Aula Arqueológica donde adquirir información adicional.
Este castro fue habitado por los vetones entre el siglo V y siglo I a.C. Cuenta con tres recintos amurallados, el primero de ellos es el más antiguo y grande. Es un claro exponente de un asentimiento vetton. En la parte sur, donde la muralla llega a los 5 metros de grosor, tiene dos puertas flanqueadas por torres circulares y defendidas por campos de piedras hincadas y un foso.

El Castro de Ulaca

Está ubicado en el término municipal de Solosancho, en el borde sur del valle de Amblés.
La visita a este yacimiento suele tener una mayor dificultad y es conveniente informarse previamente de la previsión meteorológica e ir equipados con ropa y calzado adecuado.
Es el castro vetón más grande y cuenta con elementos pocos comunes dentro de este tipo de asentamiento, entre los que se incluyen un altar de sacrificios y una sauna de iniciación construida en granito

Altar de sacrificios de Ulaca

Altar de sacrificios de Ulaca

El Castro de Candeleda

El castro de Candeleda se encuentra en la falda sur de Gredos, al pie del Pico del Moro Almanzor.

Los Toros de Guisando

Los conocidos como Toros de Guisando son unas curiosas esculturas zoomórficas del siglo II a.C. que se ubican en el cerro de Guisando, en el término municipal de El Tiemblo, en un paraje conocido como Venta Juradera. Se trata de cuatro esculturas de granito que representan cuadrúpedos (no se sabe a ciencia cierta si se trata de toros o verracos). Las cuatro esculturas están alineadas de costado y todas ellas mirando a la loma del cerro de Guisando, del que reciben el nombre.